Far: cada vez más lejos

Far

Todavía la quiero, a pesar de todo.

A pesar de que haya querido dejar el piano acústico muy de lado y haya optado por añadirle unos arreglos sintéticos a su música. Ese piano azul con nubecitas parece de plástico, si lo miran bien.

Hoy un email con el nombre de Regina Spektor llegó a mi Inbox. ¡Sería genial que fuera ella! Pero sabemos que no. Es Sire, su disquera, que anuncia que se puede oír el nuevo disco completo, Far, en el perfil de myspace. Mientras escribo esto, estoy oyendo el disco, y cada vez que empieza una canción ruego que no la haya arruinado. Ese es un terrible síntoma. Como justo ahora, que todo empezó bien, Folding Chair acústica, una canción preciosa, y luego, todo al traste por esos arreglos. Un exceso de batería, sonidos de computador y los mismos sonidos que ella ha hecho siempre con la voz pero demasiado exagerados, demasiado planeados. La belleza de la música de Regina se concentraba, muchas veces, en esos impulsos repentinos que nos sorprendían y hacían que sonrieramos o riéramos. Esas ocurrencias adorables ahora me suenan forzadas.

La importancia de este disco para mí era inmensa. Muchas de mis canciones favoritas decidió incluirlas acá. Esas canciones que lleva tocando en vivo hace años como Blue Lips, Folding Chair, The Wallet, Dance Anthem of the 80’s, Human of the Year, The Wallet, One More Time With Feeling y, la más importante para mí: Genius Next Door. Como ven, no es música nueva, son canciones antiguas que ya conocía. Sin embargo, sí es una nueva manera de exponerlas, como si fuera la primera vez. La primera vez grabadas en un disco.

Suena Human of the Year, una canción preciosa que hasta ahora, y vamos por la mitad de la canción, no ha tenido el mismo desdichado destino que las otras. Es decir, no la arruinado totalmente. Tiene unos violines que funcionan bien, de resto es ella y su piano. Human, human of the year, you are. Perfecta.

Two Birds. Una canción nueva. Bonita. Cuenta una historia, y eso siempre me ha gustado de ella, que las canciones pueden ser como cuentitos.

Dance Anthem of the 80’s, una pieza magistral del repertorio de Regina. Una de esas canciones graciosas y simples que no necesitaban mucho para hacer reír. There’s a meat market down the street/ the boys and the girls watch each other eat/ You are so sweet/so sweet/dancing and moving to the beat./There’s a meat market down the street/the boys and the girls watch each other eat/ when all they want to do is watch each other sleep. La canción es pegajosa. En esta versión hace beat box, le inserta otras voces, repite un chiste que hizo en un concierto una vez en el que hizo un solo con un efecto del órgano que suena como una voz de una corista de iglesia. En fin, la canción me gusta, le tengo cariño. Es la peor versión que ha hecho, eso sí.

¡Ay! Genius Next Door. Mi canción favorita de Regina (y eso que es difícil escoger). Sin duda, es mucho mejor la acústica, pero esta no está mal, está bien. Qué descanso.

The Wallet! Ah, es una canción genial. Cuenta la historia de ella cuando se encuentra una billetera en la calle. Dice que adentro había fotos de la familia del dueño, se entera de la fecha de nacimiento y recrea la vida de ese personaje. Todo iba bien, lo juro. Y luego, esos arreglos. Sólo fue un fragmento de pocos segundos, afortunadamente. I’ll take your wallet to my local Blockbuster/They’ll find your number in the computer/You’ll never know me/I’ll never know you/But you’ll be so happy when the call you up.

One More Time With Feeling. Ah, qué linda canción. De las pocas nuevas versiones que me gusta. Me imagino oyendo esta canción un día por la calle, un día que esté haciendo sol. Me encanta. Hooold on/ One more time with feeling/ try it again/ breathing’s just a rhythm/say it in your mind till you know the words are right/this is why we fight.

The Man of a Thousand Faces. Me recuerda las canciones que me hicieron enamorar de Regina. Preciosa.

Estas son apenas mis primeras impresiones de este disco. Siento que Regina está cada vez más lejos de lo que me gusta de ella. Me gusta su humor, su autenticidad, la forma en que toca el piano, sus ocurrencias, su sencillez, sus letras, cómo cuenta historias, sus personajes, las situaciones poco usuales que crea. Pero es como si esta mano gigante de la industria musical la estuviera arrastrando hacia tierras más conocidas y muy trajinadas. Regina: menos es más.

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Rock alternativo: Elysian Fields

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Es común que se le califique de rock alternativo o indie a las bandas y músicos de la nueva generación del rock y pop de principios de este siglo. Arcade Fire es indie, Interpol es indie, Feist es indie, The National es indie, The Yeah Yeah Yeahs es indie, The Killers, The Strokes (volvieron las bandas con The), Beirut es indie. Toda esta música tiene algo de pop, de rock, de folk. Y, curiosamente, son esas exploraciones con varios ritmos y géneros lo que crea una unidad y un estilo en cada uno de estos artistas. Nacen tantas buenas agrupaciones y solistas en estas últimas décadas que es difícil seguirles el paso. Sin embargo, lo que quiero destacar aquí es una banda de lo que considero que es rock alternativo. He pensado mucho sobre los significados de los géneros. Precisamente, el rock alternativo es un tipo de rock que está al margen de todos los otros tipos de rock que tienen características claras: el metal, el hard rock, el punk, el progresivo, etc. El rock alternativo puede contener sonidos de cada uno de estos. En la ambigüedad yace su encanto, donde se esconde ese algo especial. Elysian Fields es, sin duda, especial.

Este dúo newyorkino surgió en 1995. Son Jennifer Charles y Oren Bloedow. La voz carrasposa y suave de Jennifer se mezcla con las melodías oníricas de Oren. En esa voz enigmática de Jennifer se esconde tristeza, dolor, rabia y también dulzura. Este rock oscuro, este rock noir, evoca imágenes de belleza, erotismo, desengaño y melancolía. Cada vez que los escucho siento que traspaso el umbral hacia un jardín espinoso.

En febrero lanzaron un nuevo disco: The Afterlife. Después de seis álbumes, la banda conserva su carácter misterioso. Continúan contando historias a través de la música y las letras. La manera como combinan los sonidos de la guitarra, el piano, el bajo, el violín, la batería y la voz de Charles es un placer. Cada instrumento tiene su momento de protagonizar y hacen de cada canción un mundo completo.

Tal vez lo más interesante de Elysian Fields esté en su capacidad para ser eclécticos dentro de su estilo, en que logren viajar una y otra vez por su universo de sonidos y símbolos sin cansarse y sin cansar al que los escucha.


Peach, plum, pear, Joanna

Hace un tiempo ya, alrededor de un año o más, Pía me presentó a Joanna Newsom. A ella se la había presentado Pauline, ferviente seguidora de Joanna. La oí y me encantó la música, pero no soportaba la voz. Mi hermano pasó cerca, la oyó y me dijo que parecía Lisa Simpson cantando. Y sí, tiene una voz particular, de niña un poco chillona. Pero una vez me sumergí en su mundo la voz no fue problema para poder escucharla, me acostumbré y ahora la oigo todo el tiempo. Me gusta su música porque cuenta historias, porque el arpa es preciosa y melancólica, porque no es pretenciosa y sin embargo es una gran obra, es simple y a la vez desbordante; porque hace que imagine animales y personajes y paisajes bonitos, porque parece poesía.


Tori y el exceso


En mayo sale el nuevo disco de Tori Amos, Abnormally Attracted To Sin. En la página oficial ya se puede ver la estética de esta nueva era. ¿Qué pasó? Tori parece estar volviéndose cada vez más artificiosa, más excéntrica sin necesidad. Aunque yo no reniego diciendo que Tori ya no es quien era en 1991 con Little Earthquakes y que después de From The Choirgirl Hotel Tori ya no es Tori, esta vez pienso que mis opiniones coincidirían con las de ellos. No entiendo qué está haciendo, qué quiere demostrar. En el 92 era excéntrica con autenticidad, ahora el mundo que quiere exponer es como la ruleta del exceso, una pose forzada que se contradice entre ser una artista independiente con hambre de fama rosa.

Quiero hacerle un homenaje a la música que hizo hace diez años y más atrás de eso.  Quería postear el video de Spark, gracias al que conocí a Tori cuando lo vi en MTV algún día de 1998, pero no pude. Ya no se encuentra en YouTube por un problema de derechos. Ahora sí que la entiendo menos. Y no pude descifrar cómo se postea el video de DailyMotion, aunque ahí está el link. Aquí va una presentación en vivo:

Y otro video, porque me gusta mucho esta canción, Cornflake Girl: